jueves, 11 de febrero de 2010

Ninguna mentira más

Fue la herida y el tiempo perdido que me retaron de nuevo, una manera distinta de decir que las cosas terminan como empiezan , que las relaciones terminan como empiezan. Algunas en mentiras y otras en condescendencias un tanto absurdas, porque confieso que desde el comienzo la tinta estaba manchada de silencio, y ya sabíamos quién de los dos estaba dando demás.. y ese 'demás' que sobró siempre, trajo consecuencias, no?

Sólo la verdad, sin callarme más.

730 días con un amor en las manos, con palabras libres para decirte.. Mientras mi cuerpo se lastimaba ('tanto miedo y tanta culpa para qué'). Y ahora puedo suspirar que el lenguaje de las soledades me extirpó las ganas de soportar un vacío tan grande, un dolor tan espeso como saber que soy un adorno.
Así lo dejo, estampado en letras que te causarán enojo y un mensaje venidero con alguna frase herida e hiriente, pero no importa, porque nada se compara con esa especie de humillación estúpida a la que expuse mi orgullo.

'¿Estás enojada?, no seas tonta?'.. no soy tonta, y ya tengo los dedos fríos y los labios azules, y no tengo ganas de imaginarme secuencias futuras en donde las situaciones se te tornen fáciles.
Aprendé a tratar a las personas con respeto, nada más: RESPETO.

Un gusto enorme haber conocido a alguien tan especial como vos, tan auténtico y tan oscuro.
Un gusto seguro también para vos haberte encontrado conmigo que tanto elevé tu persona, seguramente. Y se sabe bien que esto que escribo no es por despecho, eso lo podría haber hecho hace tiempo largo atrás; esto es un cerrar los ojos en lo que me hizo mal y un abrirlos sin verte con las mentiras y las cobardías a flor de piel.

Que te vaya bien, que ningún dolor aplaste tu calma y que puedas resolver tus cuestiones.

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